Trabajando en: vehículos para wargames de 28mm. Adios Shapeways, adios...

Hoy he comenzado a realizar pruebas de impresión en mi Wanhao con un vehículo escala 1:56, para ver los resultados que ofrece mi impresora 3d con este tipo de modelos.

Panzer 265 Befelhswagen escala 1:56 wargames 28mm

El vehículo elegido a sido el tanque alemán de mando Sdkfz 265 Befehlswagen, basado en el panzer IB. Y los resultados son bastante buenos, teniendo en cuenta que la escala es pequeña y que todos los vehículos con orugas son un desafío a la hora de imprimir, debido a la complejidad de las mismas.

Panzer 265 Befelhswagen escala 1:56 wargames 28mm

 Hay piezas como el cañón de la ametralladora que no se pueden imprimir debido a su pequeño tamaño (y al hecho de que las impresoras "cartesianas" tienen algunas dificultadas a la hora de afrontar objetos de tipo cilíndrico; bueno, por lo menos la mía) y algunos detalles como las bisagras o remaches voy a tener que agrandarlos un poco para que resalten adecuadamente en la superficie de las planchas y se puedan pintar más fácilmente, pero he de reconocer que estoy bastante impresionado con el resultado. El suelo antideslizante de los guardabarros ha quedado especialmente bien. 

Panzer 265 Befelhswagen escala 1:56 wargames 28mm

 Cuando comencé a desarrollar este tipo de modelos elegí la escala 1:48 porque en mi opinión el aspecto de esta escala frente a la 1:56 era más adecuado para las miniaturas de Dust Tactics con las que me introduje en el mundo de los wargames, pero este modelo a escala 1:56 no queda mal junto a miniaturas como las de Warlord para Bolt Action. 

Panzer 265 Befelhswagen escala 1:56 wargames 28mm
En cualquier caso, puesto que la escala 1:48 es más grande, imagino que al imprimir en esa escala, el detalle será un poco más fino.

Ahora que he podido contemplar de primera mano las posibilidades de las impresoras FFF para realizar este tipo de modelos, tengo la sensación que durante todos estos años dedicado a modelar bajo los compromisos de Shapeways, he desperdiciado tanto un tiempo como un dinero sumamente preciosos.

Han sido 6 años de pruebas constantes para lograr sacar lo mejor de la tecnología SLS y el nylon, pero la diferencia de calidad entre el material de las grandes impresoras láser industriales y mi pequeña impresora doméstica, dista mucho de compensar la diferencia de costes entre una y otra.

Soy consciente de que cuando elegí el SLS lo hice a sabiendas de que esa tecnología ofrece posibilidades en el modelado e impresión que el FFF no tiene, como la ausencia de soportes puesto que no los necesita, lo que permite diseñar voladizos y piezas que con mi impresora son imposibles de imprimir, además de un grosor mínimo más fino para las piezas (de 0.7mm) que supone un riesgo imprimiendo en PLA de obtener una pieza fallida, por no hablar de la mayor precisión, pero aún con todos estos compromisos y comparando el Panzer IB imprimido en escala 1:48 en material WSF de Shapeways y el Befehlswagen en escala 1:56 en PLA imprimido en mi casa, no puedo sino alegrarme porque todos los quebraderos de cabeza que me ha dado la empresa holandesa en estos años se terminan en el día de hoy, en el que definitivamente puedo aceptar que a partir de ahora no voy a necesitar intermediarios para producir este tipo de modelos.

No obstante, en el caso de los modelos de artillería que requieren de impresión en resina debido a lo intrincado y fino de su piecería, y que posteriormente serán utilizados como másters para ser casteados y producidos en metal (como en el caso del Befehlswagen, que también va a ser casteado), tendré que continuar usando los servicios de Shapeways, porque sigue siendo la opción más asequible.

Pero esta sensación maravillosa de imprimir una pieza, realizar un corrección y volver a imprimirla, todo ello en 3 o 4 horas, sin tener que invertir dinero en costes absurdos de impresión basados en algoritmos aleatorios, ni el el estúpido cambio dolar/euro cuando la empresa es holandesa aunque tenga sede en EEUU, ni en gastos de envío desde la otra punta de Europa, y sobre todo, sin tener que perder mi precioso tiempo en discutir una y otra vez sobre impresiones mal realizadas y políticas de maltrato al cliente denigrantes, ni en esperar a los transportistas que nunca reparten cuando tienen que repartir, ni en retrasos de impresión de 3 semanas, me ha provocado una especie de epifanía catártica maravillosa. Un soplo de aire fresco al emanciparme de este pesado yugo, empujado por la fresca brisa de la libertad tras todos estos años de malas experiencias.

Hace unos 30 años mi padre llegó a casa con dos maquetas de blindados a escala 1:72. Uno era un "cocodrile" y el otro un tanque de ingenieros americano con un puente (no recuerdo el modelo porque los destruí ambos jugando), pero he de reconocer que si algo tiene de fantástico la impresión 3d, tras todos estos años en que el modelismo y la historia de los vehículos militares (ahora en formato wargame) ha sido una de mis aficiones más constante, es el haberme permitido hacer realidad el sueño de todo niño de tener una máquina en la habitación en la que aprietas un botón... y aparecen todos los tanques que quieras.