Trabajando en: escenografía modular sci-fi para Imperial Assault. Una breve historia del proyecto.

Estoy prácticamente seguro de que cualquier aficionado a los juegos de mesa (sobre todo los que disfrutan de entornos mazmorreros) ha soñado alguna vez con ver alzarse las formas geométricas de las losetas de sus juegos y cobrar vida tridimensional. La fiebre por las miniaturas de plástico como sustituos ideales de los marcadores de cartón con dibujos son el más claro ejemplo de que nuestra visión estereoscópica necesita algo más que imágenes planas.

Aunque la Gran Cobra del Imperio Cobra molaba, y los edificios del Hotel dejaron las casitas del Monopoly a la altura del betún, la escenografía del Heroquest único y verdadero fue probablemente el primer ejemplo de escenografía tridimensional que convertía la experiencia de juego tradicional en un nuevo mundo de sensaciones. Ya existían juegos en los 80 en los que se construía un escenario a base de cartón troquelado, como la Maldición del Templo de Cristal. Pero el ojo humano es difícil de engañar y las superficies planas de cartón no transmitían toda la sensación de profundidad o realismo que uno disfrutaba en las pelis de Indiana Jones.

Necesitábamos escenografía real, y aunque los aficionados a los wargames han fabricado su propia escenografía para mesas de juego desde hace décadas como parte de un hobby en buena parte modelístico, en el mundo de los juegos de mesa la idea de dedicar horas y horas de taller a construir una escenografía tridimensional no casa con el espíritu tradicional de "abrir y jugar".

Hasta el momento, todas las alternativas para disfrutar de una escenografía tridimensional pasan por el ámbito de las manualidades, sean construidas por uno mismo, a base de moldes o en kits de DM y similares. Pero quizás exista una nueva opción cuyas posibilidades reales todavía no han sido evaluadas en profundidad: la impresión 3D doméstica.

Y así nace la idea de llevar a cabo un proyecto de escenografía modular tridimensional para poder utilizarla en juegos de mesa o por qué no, en wargames de miniaturas.

Éste debería haber sido mi proyecto de cabecera para 2016, pero una mala elección a la hora de adquirir mi impresora 3D me ha hecho perder varios meses peleando con un trasto que me ha dado más dolores de cabeza que otra cosa. Aun así, y a fuerza de darle los cabezazos a la pared en lugar de a la propia máquina, he conseguido avanzar considerablemente en estas últimas semanas del año y completar una buena parte del trabajo.

La razón de ser de este proyecto es diseñar, modelar e imprimir todas las losetas del Imperial Assault como módulos independientes e intercambiables para poder utilizarlos con el juego original, como reemplazo de las losetas de cartón, o como escenografía para cualquier wargame de miniaturas, o por qué no, juego de rol, ambientado en la saga galáctica o simplemente en un entorno futurista en el que se quiera disfrutar de un escenario agobiante de corredores estrechos y salas cuyo contenido, mobiliario o acechante, es desconocido.

De esta forma, y aparte de divertirme jugando con mi propia escenografía haciendo de las partidas una experiencia mucho más inmersivas, pretendo satisfacer 3 objetivos fundamentales:

- Valorar desde el punto de vista del diseñador/modelador 3D las posibilidades de la impresíon 3D doméstica a la hora de diseñar para este tipo de tecnología, teniendo en cuenta las virtudes y compromisos de la impresión mediante filamento a la hora de llevar a cabo del trabajo de modelado.

- Valorar desde el punto de vista del aficionado que adquiere una impresora doméstica, sin ningún tipo de cualificación especial, las posibilidades de emplear este tipo de herramienta para "fabricar" en casa su propia escenografía.

- Valorar las posibilidades de comercializar este tipo de escenografía teniendo en cuenta los dos factores previos. La capacidad de diseñarla y la  posible demanda por parte de usuarios finalistas.

Para poder llevar a cabo el proyecto era necesario cumplir una tarea fundamental: elegir una impresora 3D de ámbito doméstico, precio medio y funcionalidades standard que sirva como referencia para cualquier otro tipo de impresora más o menos común en el mercado. Las consecuencias de esta decisión no han sido del todo satisfactorias, pero me han servido para sufrir en mis carnes el tipo de batalla campal al que puede enfrentarse un usuario normal con su impresora tratando de sacar adelante el proyecto. 

Como este tema lo trato ampliamente en el blog, no voy a incidir en ello.

El siguiente paso era comenzar con el trabajo de modelado, y para ello, era necesario decidir el tema sobre el que trabajar.

¿Por qué el Imperial Assault? Pues por mera casualidad. Tras el estreno del Episodio VII y viendo a mi primo de 10 años disfrutar como un enano de sus propias andanzas como aprendiz Jedi, decidí regalarle el juego y como colofón a un fantástico regalo, pintarle las miniaturas. Teniendo en cuenta mi fobia a los pinceles y mi alergia al aerógrafo he de reconocer que el resultado me pareció tan bueno que algo en mi cabeza me hizo pensar que para disfrutar de verdad del juego el complemento ideal tenía que ser una escenografía tridimensional.

No se si fue antes el huevo o la gallina, pero con esa idea en mente tomé la decisión de comprarme la impresora, después de años posponiendo la decisión y con una copia del juego en casa, comencé el trabajo de modelado en el florido mes de mayo. La tarea incluye el diseño de la geometría de los módulos y posteriormente el modelado 3D, con un total de 102 losetas diferentes, si no he contado mal. 78 de la caja base y 24 de la expansión sombras gemelas. Algunas de las cuales requieren varias copias.

En cuanto al diseño de las losetas, para los que no conozcan el juego, la caja base incluye losetas de interiores que representan la Estrella de la Muerte o destructores imperiales así como estructuras de Mos Eisley o de la granja de los tíos de Luke. También hay exteriores de desierto o jungla. En la expansión el tema es Bespin.

Aunque los primeros diseños que realizé fueron los de Mos Eisley, para realizar ciertas pruebas de impresión con texturas orgánicas o irregulares, he decidido comenzar a trabajar en serio centrado en el tema Imperial. Puesto que los detalles característico de los muros se pueden aprovechar de un módulo a otro el trabajo de modelado es más sencillo y rápido, y a día de hoy prácticamente todas las losetas de este tema están modeladas e imprimidas.

Aunque si algo ha sido fundamental a la hora de empezar por este tema, hay que buscar al culpable en la loseta 01A de Sombras Gemelas. El puente de mando de un destructor estelar cuya simple visión en modo render hace que merezca la pena el proyecto  :D

 

Proyecto de puente de mando de un destructor estelar

 

Proyecto de puente de mando de un destructor estelar

Puesto que el puente de mando es la guinda del pastel y todavía estoy perfilando el diseño final,  hay que centrarse en el trabajo ya realizado.

Como se puede ver en la imagen, el aspecto es impresionante y eso que al trabajar con filamento transparente no se pueden apreciar los detalles. Pero este filamento transparente está funcionando realmente bien y no he sufrido ni un solo fallo en las aproximadamente 15 piezas que he imprimido con él. 

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

El diseño original de las losetas es muy chulo y algunas representan escenas de la trilogía original, como el bloque de detención donde tienen a Leia en la Estrella de la Muerte primigenia.

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

Otras losetas en cambio son pura fantasía:

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

 Ya que el filamento transparente no revela todas las virtudes del modelado y la impresión, he imprimido un módulo de 2x2 casillas para que se puedan apreciar los detalles.

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

Además de los módulos transparentes que se corresponden con los de temática imperial, también se pueden apreciar sobre la mesa algún módulo de exteriores, de los que representan el desierto de Tatooine. La verdad es que no me acaba de convencer del todo cómo quedan las superficies irregulares que deberían representar arena, piedras y dunas, y mejorar el acabado de este tipo de textura desértica es algo en lo que tengo que seguir trabajando.

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

Estre otro módulo imprimido en verde forma parte de las losetas ambientadas en Tatooine y se puede ver en las puertas y baldosas que el aspecto es completamente diferente. Estos módulos son más complejos de modelar porque las superficies son más irregulares y tienen más detalles. Hay un módulo con una cinta transportadora de mineral, otro con una especie de fundición, un bar, almacenes, etc. Y por supuesto, la taberna de Mos Eisley.

Estos forman parte de las pruebas iniciales en el color verde del rollo de filamento que incluía la impresora:

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

Como ya he comentado, formaron parte de los primeros intentos tanto de modelado como de impresión.  En un primer momento la idea era imprimir diferentes partes de la pieza en diferentes colores (base, losetas, muros, puertas) tanto para darle un toque de color a la escenografía sin tener que pintar como para poder imprimir algunas piezas de forma independiente en sentido vertical (véase el artículo al respecto Impresión vertical Vs. horizontal), pero el filamento en colores que compré (de la marca ESUN) ha sido un verdadero desastre.

En esta otra pieza solamente hay dos partes: base con muros y las dos baldosas independientes. No obstante, y gracias a las posibilidades del modelado 3D, imprimir los módulos en una sola pieza o imprimirlos en diferentes partes sigue siendo una elección sencilla. Sin embargo, para los módulos con el tema Imperial he decidido hacerlo en una única pieza.

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

Algunos de los aspectos que me faltan de definir son las puertas, por ejemplo. No los marcos, sino las propias puertas. Quizás con una versión abierta y otra cerrada que se puedan intercambiar durante la partida, encajándolas entre las ranuras que dejan los módulos al unirlos. En la lista de tareas por definir, también contemplo la posibilidad de añadir algunas piezas para compensar los espacios irregulares que quedan entre los módulos.

Una cuestión muy importante a la hora de definir la geometría del diseño tridimensional fue la de establecer el tamaño de las casillas a 3cm para tener más espacio, ya que en las losetas originales a veces es difícil colocar todas las minis. Pero también tuve que añadir 1cm. a cada lado de cada loseta para poder modelar los muros sin quitar espacio a las casillas.

Este borde añadido hace que cambie toda la geometría y no se puedan representar los mapas como en el juego original (puesto que en las losetas originales el muro va dibujado en las propias casillas). Y además hace que el mapa resultante no sea una cuadrícula exacta con casillas de 3cm. por lo que al juntar los módulos hay ocasiones en que falta 1, 2 o 3cm. para poder unirlos en algunos puntos. Todavía estoy pensando en como cerrar estos huecos sin tener que añadir módulos adicionales y cambiar demasiado el diseño original de cada mapa.

Podría haberlo solucionado añadiendo 15mm en los laterales en lugar de 10mm. Pero me parecía demasiado espacio añadido al agrandamiento de las casillas y de haberlo hecho así, los módulos de 6 casillas de ancho o más excederían el espacio disponible en mi impresora, que tiene uno de los volúmenes más grandes en el mercado doméstico.

Por otro lado, existe alguna loseta como la 04A que por su geometría y los bordes adicionales laterales no puede ser del mismo tamaño que la original ya que es imposible físicamente reproducirla. Así que he tenido que convertirla a 7 casillas deancho en lugar de 6.

Como no todo son problemas, un detalle interesante que he añadido y que se puede ver bien en el módulo de color verde de 2x1, es que en los muros de las puertas que conectan los módulos entre si hay unos huecos que servirán para insertar unos imanes de neodimio y que no se puedan separar ni desplazar durante el juego.

También he añadido estos huecos en la parte inferior para añadir la posibilidad de usar soportes y crear mapas con diferentes niveles. En las losetas originales existen algunas que muestran diferentes niveles, aunque al transformarlas al mundo tridimensional se convierten en un dilema digno de Escher. Con el cartón no existe el problema de las diferentes alturas que tienen que coincidir, pero en el mundo real lógicamente las alturas tienen que ser físicamente posibles y eso va a requerir también algunas modificaciones.

En algunos módulos como este cruce, también he probado a modelar unos huecos en los muros que permitirían pasar unos cables para permitir colocar unos leds y hacerlo más chulo. Sin embargo, la electrónica no es lo mío.

Escenografía Imperial Assault mediante impresión 3D

A pesar de todos los inconvenientes las imágenes hablan por sí mismas y estoy muy satisfecho de haber podido hacer grandes progresos en estas últimas semanas, una vez solucionados la mayor parte de los problemas con mi impresora.

No obstante, todavía queda mucho trabajo de diseño para limar todos los detalles, y no solo de modelado o impresión.

 

Respecto al último objetivo del proyecto que corresponde a la posibilidad de comercializar la escenografía, se está revelando como el aspecto más complicado de todo el proyecto.

Si el diseño y modelado fluyen considerablemente bien, el objetivo de trabajar con la impresora doméstica me ha permitido comprobar de primera mano que cuando la impresora está afinada y el filamento es de buena calidad, es fácil mantener un ritmo de 2/3 módulos por día (dependiendo del tamaño de éstos). El que más tiempo ha llevado hasta ahora es uno de 8x3 casillas con 16 horas de impresión. El resto comprenden tiempos de impresión de entre 4 y 12 horas.

Con estos tiempos es factible imprimir los módulos de la caja base en un par de meses. No obstante, si eliges un mapa de escaramuzas determinado y comienzas imprimiendo las losetas correspondientes a ese mapa, sería posible comenzar a jugar en una semana para continuar añadiendo módulos para hacer nuevos mapas de forma progresiva.

Tras varios años diseñando modelos para impresion 3D, con mis dos tiendas en Shapeways dedicadas fundamentalmente a vehículos militares para wargames de 28mm o modelismo ferroviario en escala N, y acostumbrado a trabajar con impresoras que usan tecnologías de impresión 3D industriales, con buena calidad y muchas posibilidades, siempre había pensado que la impresión de filamento no podía ser capaz de ofrecer un resultado tan digno como el que estoy consiguiendo en la escenografía.

Pero reconozco que cada vez que saco una pieza nueva, me sorprende el nivel de detalle. Una cualidad que posiblemente podría mejorarse con una boquilla más fina que la de 0,4mm. que utiliza mi impresora.

Y es que no se puede negar que la impresión 3D mediante filamento está muy lejos del nivel de detalle que puede conseguirse con la resina, por ejemplo. Pero para escenografía de gran tamaño, puesto que las tecnologías que se usan en Shapeways o similares tendrían un coste estratosférico, este tipo de impresión 3D es la única que puede ofrecer un resultado que pueda calificarse como "bueno, bonito y barato".

De hecho, todo el material que se puede apreciar sobre la mesa del conjunto de módulos tiene un coste en PLA de unos 20€. Por si esto fuera poco, y aún contando con el diseño y modelado, no soy capaz de imaginar el tiempo adicional que me hubiera llevado hacerlo a mano respecto a trabajar con esta tecnología.

No obstante, la impresión 3D con filamento sigue siendo una tecnología muy poco fiable, en el sentido de que hay numerosos factores que pueden arruinar una impresión. Desde la propia tecnología y componentes de la máquina (atascos, rotura de piezas, fallos electrónicos, rotura de filamento, etc.) hasta las propiedades del filamento en PLA o ABS y todos los problemas asociados a un proceso que consiste básicamente en calentar plástico a 200ºC, extruirlo a través de una boquilla de 0,4mm de diámetro y rezar para que se pegue tanto a la superficie de impresión como a las diferentes capas que se van depositando sin que se produzca cualquier de los innumerables problemas asociados a este proceso.

Si alguien desea conocer todos estos problemas, con anglicismos ininteligibles como warping, stringing, layer shifting y demás, aquí puede disfrutar una bonita guía visual: https://www.simplify3d.com/support/print-quality-troubleshooting/.

Y no son errores infrecuentes ni anécdotas curiosas. Puedo afirmar que en estos meses los he experimentado prácticamente todos, con docenas de piezas fallidas y los amagos de infarto asociados.

Por lo que a pesar de los esfuerzos de Matías Prats en el telediario para tratar de convencernos de que cualquier iluminado con una de estas máquinas en su garaje es capaz de imprimir una flota de submarinos nucleares y dominar el mundo, esta tecnología tiene muy poco que ver con herramientras electrónicas como una impresora de papel en la que el usuario puede confiar en que disponiendo de tinta y folios, el 99% de las veces obtendrá una impresión correcta.

Así que más allá de los objetivos a valorar como diseñador 3D o usuario de una tecnología no exenta de problemas, el tema de la comercialización, siendo quizás el objetivo menos importantes del proyecto, se está revelando como el más complicado de llevar acabo por diversos motivos.

En primer lugar el propio concepto de este proyecto. Todos sabemos lo que supone el nombre Star Wars y marcas asociadas como Imperial Assault. No se hasta qué punto Disney o FFG tendrían algo que decir acerca de todo esto.

Por otro lado, abrir una tienda online para vender los módulos requeriría como mínimo darme de alta de autónomos. Como trabajador asalariado que paga religiosamente todos los meses su seguridad social, aportar 300€ a mayores supondría tirar 300€ a la basura a cambio de nada. 300€ que bien podrían ser todo el beneficio que uno puede esperar obtener de un producto con perspectivas comerciales tan limitadas. Y es que a pesar de la pantomima que los diferentes gobiernos en las últimas décadas se han ocupado de poner en escena, España no es país para emprendedores. Y casos como el mío son el claro ejemplo de un sistema que te condena a pagar un coste inasumible por emprender una actividad económica, incluso siendo asalariado.

Finalmente, y como una de mis mayores preocupaciones desde que mis modelos 3D en format STL pululan por el mundo virtual, está el hecho de que este formaro es carne de cañón para la piratería. Y no me refiero a que alguien compre un módulo y se lo envíe a un amigo para que se lo imprima, o que se utilice en un club donde se adquiera una impresora para imprimir cientos de módulos para todos los socios, algo que para mi es perfectamente normal y aceptable (aunque a los del club semejante tarea les llevaría años...  :D). Si no al hecho de que al día siguiente de ponerlo a la venta te lo encuentres en varios marketplaces de objetos 3D localizados en el lejano oriente donde alguien que te lo ha comprado pretenda hacer negocio a tu costa. 

Así que no tengo nada claro que poner a la venta los archivos en formato STL me garantice, al menos, el respeto por mi trabajo.

Obviamente, y teniendo en cuenta mi lamentable situación laboral, me gustaría simplemente que la comercialización de este tipo de proyectos me permitiera al menos amortizar la compra de la impresora y el material. Pero el objetivo fundamental sería el de poder sufragar los costes de las pruebas de impresión de los vehículos y demás modelos que vendo a través de Shapeways, ya que considero que antes de poner a la venta cualquier modelo es mi obligación comprobar que el resultado es aceptable.

A pesar de las contradicciones que habitan en mi cabeza respecto a este tema, es todavía pronto para pensar en ello puesto que antes tengo que completar todo el proyecto, tanto en trabajo de diseño como de impresión. Y si todo sale bien como en estas últimas semanas, al menos otros 6 meses de trabajo no me los quita nadie.